Los polleros profesionalizan sus servicios mientras el sueño americano desafia al muro militarizado.

A pesar de las políticas migratorias y la militarización de la frontera impulsadas por el presidente Donald Trump, la cantidad de extranjeros que llega a Sonora con intenciones de cruzar a Estados Unidos sigue siendo constante, según informaron los responsables de los albergues.
La Patrulla Fronteriza continúa reportando deportaciones, arrestos por tráfico de indocumentados y decomisos de droga, mientras que los albergues humanitarios en Sonora siguen atendiendo a personas que vienen de distintas partes del mundo, confirmando que la inmigración no se detiene.
El sacerdote Prisciliano Peraza García, fundador del Centro Comunitario de Atención al Migrante y Necesitado (CCAMYN) en Altar, explicó que el flujo migratorio persiste debido a la pobreza, falta de oportunidades y violencia que enfrentan las personas en sus países de origen.
Los migrantes apenas se enteran de la presencia de Trump, siguen su camino hacia Estados Unidos sin detenerse a ver noticias, su objetivo es cruzar la frontera», afirmó Prisciliano Peraza.
El padre señaló que los traficantes de indocumentados han profesionalizado sus servicios y se han vuelto más discretos en su manejo, lo que ha contribuido a que la migración ilegal continúe.
Su infraestructura y servicios han mejorado, ofreciendo nuevas formas para quienes buscan cruzar la frontera a través de Altar. Aunque las tácticas han cambiado, la migración sigue presente», agregó.
LA MIGRACIÓN ILEGAL A TRAVÉS DE POLLEROS ES CADA VEZ MÁS PELIGROSA
En los últimos años, los grupos delictivos dedicados al tráfico de personas se han vuelto más discretos, lo que ha hecho que la migración ilegal con polleros sea más peligrosa.
En ciudades como Hermosillo y Empalme, es común ver inmigrantes cerca de las vías del tren, centrales de autobuses o albergues. Sin embargo, en otras ciudades y poblaciones cercanas a la frontera, los migrantes son escondidos en casas de seguridad por los coyotes que los contactan con los polleros.
Esta clandestinidad en el tráfico de personas ha aumentado la vulnerabilidad de los migrantes, especialmente de mujeres y menores de edad, que sufren acoso, abuso sexual y extorsión.
En ciudades como Hermosillo, el flujo migratorio se manifiesta en centros humanitarios como el Comedor y Dispensario San Luis Gonzaga, donde los inmigrantes reciben atención médica y alimentación antes de continuar su viaje al norte.
El doctor Alberto Encinas Félix atiende a diario a los inmigrantes en San Luis Gonzaga, explicando el estado de salud de quienes apenas inician su travesía en el desierto en camino al ‘sueño americano’.
Las condiciones de vida de estos migrantes son precarias, sufriendo enfermedades como gripes, lesiones cutáneas y dolores debido a las largas caminatas», detalló el doctor.
El sacerdote José Gilberto Lezama Rodríguez lamentó que los flujos migratorios aumenten en épocas con climas extremos, como en verano con altas temperaturas y en invierno con frío intenso en el desierto.
La presencia militar en la frontera México-Estados Unidos representa un nuevo desafío para los inmigrantes que buscan cruzar el muro. A pesar de ello, los reportes de la Patrulla Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos indican que continúan las detenciones de indocumentados, arrestos de polleros y decomisos de droga.
Según medios estadounidenses, los cruces ilegales han disminuido significativamente, registrando el menor número de cruces mensuales en al menos 25 años.
Fuente: Comar.



