A pesar de la complejidad regulatoria, la inversión en México sigue siendo alta

México se ubica como el tercer país más desafiante en el mundo en hacer negocios, según el índice de complejidad empresarial global (GBCI) 2025, una clasificación anual que evalúa la complejidad regulatoria de hacer negocios en 79 países que representan colectivamente el 94% del PIB global.
El índice, publicado por el Grupo TMF del Grupo de Contabilidad, vio a México ascender un puesto este año después de que llegó en el número 4 el año pasado. Esto consolida su posición como una de las economías más complejas en términos de regulación, impuestos y administración.
Sin embargo, esto no ha desanimado las inversiones en el país.
En el informeTMF Group señala que, a pesar del contexto volátil, el interés en México sigue sin disminuir. Muchas compañías no solo mantienen sus planes de inversión, sino que también están invirtiendo a largo plazo.
«Lo que más vemos en nuestro negocio es que la inversión continúa sin cesar. Viene de Estados Unidos, Europa y China, con las empresas decididas a establecerse aquí», dijo Dunia Salomón, directora gerente de TMF Group en México, a la revista Expansión.
Ella dijo que el país atrae la inversión debido a su ubicación geográfica estratégica y su red de acuerdos comerciales, clave para el cercano a la reducción. A pesar del entorno incierto y las reformas recientes en asuntos laborales y judiciales, México permanece abierto al público.
«Tiene desafíos, pero no ha dejado de ser competitivo», agrega Dunia Salomón.
La mayor complejidad de hacer negocios en México se debe a múltiples factores, dijo Salomón. Una es que también hay una falta de uniformidad en la aplicación de las regulaciones: una oficina puede requerir cinco requisitos, mientras que otro puede requerir seis para el mismo permiso. La digitalización avanza, pero aún no ha reemplazado por completo los procedimientos en persona. Esto crea cuellos de botella, especialmente después de la pandemia, cuando la demanda aumentó y la capacidad operativa no se había recuperado completamente.
México también perdió terreno en comparación con otros países en la clasificación, lo que hizo un progreso más rápido en la simplificación de sus procesos regulatorios.
Mientras tanto, el grupo TMF señala que el desafío principal no es la complejidad en sí misma, sino más bien la incertidumbre que rodea algunos procesos y la interpretación ambigua de ciertas reglas.
Salomón piensa que para los inversores, «la clave es tener un plan de acción claro y rodear a los expertos que entienden el entorno local».
«El país es atractivo, pero requiere preparación. No es suficiente aplicar la misma fórmula que en otras jurisdicciones. Aquí, necesita asesoramiento local, paciencia y conocimiento. Esa es la diferencia entre la expansión exitosa y el fracaso», dice Salomón.
Como parte del plan México y para impulsar la inversión, el gobierno creó el Ventana nacional de inversión digitalque brinda orientación y apoyo para empresas extranjeras. El director general de TMF en México dijo que los resultados de esta iniciativa se reflejarían entre 2026 y 2027. Para entonces, México debería mostrar progreso en la simplificación de procedimientos y reducir las barreras administrativas. Si logra implementar estas medidas, podría reducir la clasificación de la complejidad de hacer negocios.
Con informes de Expansión



