¿La Noche Polar cumple con las expectativas anteriores?

La cuarta temporada de la serie antológica True Detective tuvo que lidiar con varios desafíos, desde el peso del éxito de la primera temporada hasta su inclinación al género del horror. La más reciente se convirtió en un relato a mitad de camino entre lo terrorífico y una exploración filosófica sobre sus personajes, bajo la dirección de la escritora y directora Issa López.
En la trama, los dos protagonistas, Danvers (Jodie Foster) y Navarro (Kali Reis), enfrentan un crimen violento desde una perspectiva sobrenatural y filosófica. La historia transcurre en el pueblo de Ennis, donde la noche dura tres meses y lo peor del ser humano emerge en la penumbra. Este enfoque es similar a la primera temporada, pero López decide no dejar a la imaginación si las insinuaciones sobre lo paranormal son alegóricas.
A través de seis capítulos, la serie mostró espectros e insinuó que el crimen central había sido cometido por una entidad inexplicable. La mezcla entre los códigos del género de terror y la narración fue fluida, sólida y coherente. Además, la producción utilizó un apartado visual semi onírico que se enlazó con los paisajes de nieve eterna, convertidos en escenarios terroríficos.
Las grandes fallas en una serie que pudo ser mucho más
La jefe de policía Danvers, endurecida y traumatizada por un pasado doloroso, se convirtió en ejemplo de cómo los personajes son analizados en la serie. La mezcla entre los conflictos humanos, cercanos y emocionales, y la violencia de una crueldad directa, junto con la corrupción en el pueblo, fue una muestra de las fallas de la trama.
Al final, la serie cae en la trampa de tener que escoger a qué dar mayor importancia, y no siempre logró tomar la decisión que permitiera cubrir su ambiciosa premisa.
Una buena entrega sin nada que aportar a la antología
El enigma sin explicación de lo que mató a los científicos y lo sobrenatural quedando al aire llevó a la serie a apostar únicamente al misterio, sin resolver su historia a fondo. En su conclusión, True Detective: Noche Polar demostró ser la mejor temporada de la antología hasta ahora, pero amplificó el problema de todas las temporadas anteriores al apostar a un misterio que termina por ser solo el escenario de los traumas y dolores de sus personajes. Es quizás el punto más bajo de la serie.


