Solicitan revisar el tratamiento del agua de los manantiales en Nuevo León.

Monterrey.- A casi tres semanas de que se reportara la salida de agua del edificio Vía Zócalo en el centro de Monterrey, la regidora Cristina Salinas lamentó la falta de estudios sobre dichas corrientes.
Publicó que el chorro constante causó sorpresa entre los habitantes de la zona, pues trabajadores del edificio multimodal, que se encuentra en construcción, tuvieron que instalar dos tuberías para expulsar el líquido, explicando que se trata de una cisterna que se habría llenado con las lluvias de la tormenta tropical Alberto.
Y luego de que con el fenómeno natural se presentaran daños en la infraestructura de abasto hídrico para uso doméstico, surgieron preguntas sobre el posible aprovechamiento del cuerpo subterráneo.
“No hay un aprovechamiento, sería bueno hacer un análisis medioambiental, es una buena propuesta hacer un análisis del manejo de agua del venero. Ya sabemos que existen en el primer cuadro de la ciudad, pero no se ha analizado el aprovechamiento.
“No sé si es conveniente entubarlos, finalmente también está alimentando el ecosistema alrededor. Pero hay que hacer un plan de manejo”, opinó la también coordinadora de la Comisión de Protección al Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Mientras que el ingeniero geofísico Martín Bremer señaló que el ayuntamiento respondió que sólo utiliza agua de veneros autorizados por Agua y Drenaje de Monterrey, una fuente dijo de manera extraoficial que, en la mayoría de éstos, el afluente es muy poco para incorporarlo a la red.
Un venero es un orificio creado en la tierra, de donde emana una fuente hídrica, por donde corre agua proveniente de los cerros y que corre en una sola dirección, además de contener micro-hábitats de flora y fauna que viven en condiciones fluviales. En palabras de Salinas, en Nuevo León incluso se han avistado castores, por lo que urgió a dedicar investigaciones amplias.



