
Tras la pasada elección judicial y teniendo como saldo un estimado un 13% de la población en balance es una muestra conjunta de aspectos como la apatía, y el descontento social de asi como una muestra de que no existe un respaldo absoluto hacia el proyecto de la denominada 4ta Transformación, de esta manera forma lo señaló el analista político Jesús Martínez Rojas en entrevista para Ultima Fuente.
Al ser cuestionado sobre si la escasa participación ciudadana podría restar legitimidad a las personas jugadoras que resulten electas en este proceso, señalo que si bien se cuenta con la legitimidad jurídica, la legitimidad democrática y popular se puede considerar escasa ya que los ministros estarían respaldados por cerca del 7% del listado nominal, añadió que partiendo de que el eje central de la reforma era que las decisiones del poder no eran legitimas al no ser estos electos por el voto popular el índice de participación deja en una cuestionable legitimidad política al nuevo poder judicial.

Relativo al impacto de esta elección y que si esta puede erosionar la división poderes agrego que esto se puede ver de dos factores: el primero que la Suprema Corte de Justicia de la Nación como tribunal constitucional sea mas permisiva con el poder ejecutivo y el poder legislativo. Sobre el impacto en las instancias menores del poder judicial cuya naturaleza no es política y más apegada a derecho la incertidumbre podría radicar en si la falta de experiencia continuara con la lentitud en la resolución de los casos o en sentencias revocadas por errores en el proceso judicial.
Sobre si la falta de experiencia en las nuevas personas que resulten electas podría derivar en consecuencias para el estado mexicano y la población añadió que esto causaría incertidumbre sobre las inversiones nacionales y extranjeras mismas que podrían ser aplazadas durante un tiempo mientras se observa el desarrollo del actuar del nuevo poder judicial y si este es apegado al marco jurídico vigente.
A manera de conclusión agrego que si bien es valido mostrar el desacuerdo con las acciones del oficialismo y los partidos de oposición desde el abstencionismo “no hay peor lucha que la que no se hace y que hay que participar en estos procesos”



