Producción cinematográfica mexicana volvió a batir récords en 2022

México produjo más películas que nunca en 2022, a pesar de un entorno de financiamiento cada vez más difícil causado por las reducciones en el apoyo gubernamental a la industria.
En su Anuario Estadístico de Cine Mexicanoel Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) registró 258 largometrajes mexicanos producidos en 2022, superando el récord anterior establecido en 2021.
“Por segundo año consecutivo después de la pandemia, cuando colapsó la producción, los índices han subido fuertemente y este año el número de largometrajes es de 258”, dijo la directora general del Imcine, María Novaro.
“[This is] una cifra similar a la del año pasado, y un récord para el cine mexicano a lo largo de su historia. Ni siquiera en la edad de oro [of Mexican cinema, from the 1930s to about 1960] se produjo tanto cine”.
Novaro dijo que el aumento en el número de producciones en los últimos dos años demostró un crecimiento real en el sector, no solo un regreso a los niveles previos a la pandemia. La producción cinematográfica se recuperó un 133% entre 2020 y 2021, pero no se esperaba que ese tipo de números duraran hasta 2022.
Novaro también elogió la diversidad en la industria cinematográfica de México, afirmando que es “más diversa, inclusiva, igualitaria y descentralizada que nunca”. Destacó que 21 largometrajes fueron realizados por cineastas indígenas o afrodescendientes en 2022, aunque esto es una caída de las 31 producciones de este tipo en 2021.

Ciento cuarenta y dos de estas películas, o alrededor del 55 %, se realizaron en la Ciudad de México en 2022, frente al 35 % en 2021, lo que sugiere que México todavía está luchando por descentralizar la industria. Sin embargo, en 2022 hubo un aumento de películas realizadas por mujeres, del 25 % al 32 %.
La explosión del cine mexicano se ha dado a pesar de una creciente difícil entorno de financiación. En 2022, el 46 % de las películas mexicanas dependía de algún apoyo financiero público, pero el apoyo del gobierno a la industria se ha reducido drásticamente bajo las medidas de austeridad del presidente López Obrador, que han recortó la financiación de las artes y la cultura a solo el 0,25% del presupuesto federal, según el grupo de expertos mexicano Fundar. Esa es la cifra más baja vista en décadas.
En noviembre, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) dijo que suspenderá los Premios Ariel 2023 debido a una “grave crisis financiera” como resultado de estos recortes.
“El Estado, que fue motor y sostén de la academia durante mucho tiempo, ha renunciado a su responsabilidad como principal promotor y difusor de la cultura en general, y del cine en particular”, dijo entonces la AMACC.
Los analistas internacionales también han sugerido que la falta de incentivos financieros está frenando la industria cinematográfica de México. A fines de mayo, la consultora creativa internacional Olsberg SPI dijo que México podría convertirse en un centro mundial de producción audiovisual si ofrecía incentivos federales a la producción, como reembolsos en efectivo o créditos fiscales.
El informe Olsberg también dijo que la base de talento de México, los costos relativamente bajos, la infraestructura y la proximidad a los Estados Unidos eran muy atractivos para las productoras extranjeras, y el país estaría “preparado para un crecimiento inmediato” si se introdujeran estos incentivos.
Con informes de Sin embargo y Infobae


