Lograr tres millones de dimisiones para fin de año.

En 2022 se alcanzó un punto de inflexión en el mercado laboral en España con el fenómeno conocido como la «Gran Renuncia», donde miles de empleados decidieron dejar sus trabajos en busca de opciones con mejores condiciones salariales o de conciliación. Desde entonces, el número de bajas voluntarias o renuncias ha aumentado de forma constante en España. De acuerdo a lo publicado por El Periódico, 2025 marcará un récord histórico en renuncias, superando los tres millones de bajas voluntarias.
No me despides, me voy yo. Los datos oficiales del Régimen General de la Seguridad Social reflejan esta realidad: en 2024, se registraron 2.886.670 bajas voluntarias por renuncias en contratos indefinidos y temporales. Estas cifras suponen un crecimiento del 4,4% con respecto a 2023 y más del doble de las dimisiones registradas hace una década, con 1.224.534 renuncias.
Según los datos provisionales recogidos por la Tesorería General de la Seguridad Social, en los primeros ocho meses de 2025, ya se han superado los dos millones de renuncias, y las proyecciones sugieren que podrían sobrepasar los tres millones de dimisiones a finales de año, estableciendo un récord histórico para el país. «A mejor comportamiento de la economía, mayor propensión a cambiar de empleo», comentaba Yésika Aguilar, directora de relaciones laborales de Foment del Treball.
El mercado laboral ha cambiado. Esta cifra sin precedentes es el reflejo del cambio cultural y económico que vive el país. Los trabajadores buscan cada vez más un equilibrio entre vida y trabajo, estabilidad y bienestar en el entorno laboral. Por otro lado, las empresas enfrentan una escasez de trabajadores cualificados, lo que les dificulta perder a aquellos que ya están formados.
Las crisis económicas sucesivas llevaron a las empresas a implementar estrictos recortes en pluses por antigüedad e incentivos para los empleados con más tiempo en la empresa. De igual modo, la precariedad laboral ha empujado a los trabajadores a cambiar de empleo constantemente en su búsqueda de mejores condiciones laborales y salariales. Este contexto, consolidado durante varias crisis económicas, ha transformado el panorama laboral español, provocando que los empleados ya no sientan un fuerte apego a su puesto de trabajo.
Precariedad y conciliación laboral. El aumento en las dimisiones está estrechamente ligado a la precariedad laboral, aunque no exclusivamente a la temporalidad. Como se puede observar en el gráfico, los trabajadores que más renuncian son aquellos con contrato indefinido. «Hay un mayor rechazo a la parte tóxica del trabajo y la gente valora más la conciliación, lo que explica una mayor rotación hasta encontrar el empleo adecuado», declaraba Oriol Cremades, profesor de derecho del trabajo de la UAB.

Para los trabajadores con contrato temporal, los bajos salarios, incrementos mínimos y contratos de muy corta duración han llevado a muchos a dejar la incertidumbre de un empleo temporal en favor de opciones más estables o con mejor retribución. A su vez, la eliminación de incentivos como pluses por antigüedad o bonos por rendimiento ha generado que los empleados con contratos indefinidos no consideren que permanecer en la empresa valga la pena, lo que contribuye al aumento de las bajas voluntarias. Paralelamente, el deterioro del ambiente laboral, especialmente con la eliminación del teletrabajo como fuente de fricción, y la falta de atención a la salud mental también podrían haber influido en el aumento de las renuncias.
La generación Z y su relación con el empleo. Otro aspecto relevante es la llegada de la generación Z al ámbito laboral y su distinta perspectiva sobre el trabajo. Esta generación prioriza la conciliación y el respeto por el bienestar mental sobre la antigüedad o los incentivos económicos tradicionales.
Un informe de Alan de 2025 indica que el 40% de los empleados españoles contemplan renunciar a su trabajo este año debido al agotamiento y el estrés, buscando entornos laborales que ofrezcan flexibilidad, conciliación y una mejor calidad de vida.
Imagen | Unsplash (Yolk CoWorking – Krakow)



