La OMS Urge a Implementar Medidas Contra las Hepatitis y Advierte que la Hepatitis D Puede Provocar Cáncer – OPS/OMS

Ginebra, 28 de julio de 2025 (OMS) – En conmemoración del Día Mundial Contra la Hepatitis, la OMS hace un llamado urgente a los gobiernos y a los socios para que intensifiquen los esfuerzos hacia la eliminación de las hepatitis víricas como amenaza para la salud pública y la reducción de muertes por cáncer de hígado.
«Cada 30 segundos, una persona muere a causa de una enfermedad hepática grave o cáncer de hígado relacionado con las hepatitis, a pesar de que contamos con herramientas para detener esta enfermedad», afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.
Las hepatitis víricas – tipos A, B, C, D y E – son causas significativas de infección hepática aguda. De estas, solo las hepatitis B, C y D pueden provocar infecciones crónicas que aumentan considerablemente el riesgo de cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado. Sin embargo, la mayoría de las personas infectadas no son conscientes de su condición. Los tipos B, C y D afectan a más de 300 millones de personas en todo el mundo y causan alrededor de 1,3 millones de muertes anuales, principalmente por cirrosis hepática y cáncer.
La hepatitis D clasificada ahora como cancerígena
El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) recientemente clasificó la hepatitis D como cancerígena para los seres humanos, al igual que las hepatitis B y C. Esta forma de hepatitis, que solo afecta a quienes tienen hepatitis B, se asocia con un riesgo de cáncer hepático de dos a seis veces mayor en comparación con quienes solo tienen hepatitis B. Esta reclasificación representa un paso importante hacia la concienciación, la mejora en la detección y el acceso ampliado a nuevos tratamientos para la hepatitis D.
«En 2024, la OMS publicó directrices sobre las pruebas y el diagnóstico de la hepatitis B y D y sigue trabajando activamente en la evaluación clínica de tratamientos innovadores contra la hepatitis D», destacó la Dra. Meg Doherty, nueva Directora del Departamento de Ciencia para la Salud de la OMS.
Los tratamientos orales pueden curar la hepatitis C en un plazo de 2 a 3 meses e inhiben eficazmente el virus de la hepatitis B con el tratamiento adecuado. Las opciones terapéuticas contra la hepatitis D están en constante evolución. Sin embargo, para lograr un impacto significativo en la reducción de las muertes por cirrosis hepática y cáncer, es esencial tomar medidas urgentes para escalar e integrar los servicios contra las hepatitis, especialmente en vacunación, pruebas, reducción de daños y tratamiento, dentro de los sistemas nacionales de salud.
Últimos datos y avances
Es alentador que la mayoría de los países de ingresos bajos y medianos cuenten con planes estratégicos sobre hepatitis y que haya un incremento en la respuesta nacional a esta enfermedad:
- En 2025, el número de países que implementaron planes de acción nacionales contra las hepatitis aumentó de 59 a 123;
- Desde 2025, 129 países han adoptado políticas para la detección de la hepatitis B en mujeres embarazadas, frente a 106 en 2024;
- 147 países han introducido la vacuna contra la hepatitis B al nacer, en comparación con 138 en 2022.
No obstante, existen importantes deficiencias en la cobertura de servicios y resultados, como se señala en el Informe Mundial de 2024 sobre Hepatitis:
- La cobertura de pruebas y tratamientos sigue siendo extremadamente baja; solo el 13 % de las personas con hepatitis B y el 36 % de las personas con hepatitis C habían sido diagnosticadas en 2022;
- Las tasas de tratamiento eran aún más bajas (3 % para hepatitis B y 20 % para hepatitis C), muy por debajo de las metas para 2025, que son del 60 % en diagnósticos y 50 % en tratamientos;
- La integración de los servicios de hepatitis sigue siendo desigual: 80 países han incorporado servicios contra hepatitis en atención primaria de salud; 128 en programas contra el VIH y solo 27 han integrado servicios de hepatitis C en centros de reducción de daños.
El próximo desafío será expandir la cobertura de prevención, pruebas y tratamiento. Lograr las metas de la OMS para 2030 podría salvar 2,8 millones de vidas y prevenir 9,8 millones de nuevas infecciones. Ante la disminución del apoyo por parte de donantes, los países deben priorizar la inversión, la integración de servicios, la mejora de datos, la asequibilidad de medicamentos y la eliminación del estigma.
Forjar una nueva alianza
Para conmemorar el Día Mundial Contra la Hepatitis, la OMS se ha unido a Rotary Internacional y a la Alianza Mundial contra la Hepatitis para fortalecer la promoción a nivel global y local. En la campaña de este año, con el lema «Hepatitis: Conozcámosla para combatirla», se aboga por adoptar medidas que enfrenten la creciente cifra de víctimas de cáncer de hígado por hepatitis crónicas. También se demandan acciones decisivas para desmantelar los obstáculos persistentes, desde el estigma hasta la falta de financiación, que continúan obstaculizando el avance en prevención, pruebas y tratamiento.
A través de un seminario web conjunto y actividades de divulgación coordinadas, la alianza subraya la importancia del papel de la sociedad civil, los líderes comunitarios y los gobiernos, para impulsar y acelerar programas hacia la eliminación de las hepatitis.



