Fracasa la estrategia legal de Salinas Pliego en la corte británica.

El equipo legal de Ricardo Salinas Pliego contrató a la empresa de inteligencia Black Cube para llevar a cabo grabaciones secretas de un abogado de la parte contraria durante una cena.
Según informes de Bloomberg, la grabación ocurrió mientras el abogado consumía alcohol, con la intención de captar declaraciones que pudieran ser legalmente relevantes.
El juez Stephen Houseman condenó esta práctica y dictaminó que dicha grabación no podrá ser presentada en el juicio.
Sostuvo que su uso sería una forma de “engaño al sistema” y “ofendería a la justicia”.
A pesar de que los abogados del empresario alegaron que el material proporcionaría información crucial, el tribunal británico no permitirá que influya en el caso fuera de un proceso formal.
El juez explicó que permitir esa evidencia crearía desigualdad en el proceso y violaría los principios de equidad.
Black Cube defendió su participación afirmando que sus métodos son legales y se utilizan en otros litigios.
Sin embargo, admitió que hay un debate sobre la ética de su proceder en este caso.
Contexto del litigio
Este episodio es parte de un conflicto entre Salinas Pliego y Astor Asset Management, a quienes el empresario acusa de fraude relacionado con un préstamo y acciones.
Desde la perspectiva del magnate, las grabaciones obtenidas podrían fortalecer sus argumentos, pero la decisión del tribunal les obliga a reevaluar su estrategia legal.
Repercusiones para la defensa
La negativa del tribunal británico afecta negativamente la estrategia internacional del equipo legal del empresario, que dependía de esa grabación para sustentar su argumento en cortes extranjeras.
Este caso también reaviva la discusión sobre los límites éticos del espionaje corporativo en el contexto de litigios comerciales complejos.
Con información de La Jornada



