Finaliza la alerta por la muerte masiva de ballena gris en México, Estados Unidos y Canadá.

La NOAA, Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EU, dará por concluida la alerta por el llamado Evento de Mortalidad Inusual (UME) que afectó a la ballena gris del Pacífico Norte, tras consulta con expertos de Estados Unidos, México y Canadá.
Según las estadísticas de la NOAA, 690 ejemplares de ballena gris perdieron la vida de 2019 a 2023 a lo largo de la ruta migratoria, con la mayoría siendo de bajo peso corporal, desnutridas o famélicas. Esta mortalidad inusual se debió al calentamiento de las aguas en las áreas de alimentación en los mares de Bering y Chukchi, lo que provocó la falta de krill y otros alimentos clave para las ballenas.
Una investigación realizada por la revista Science encontró que la baja de presas coincidió con la falta de acceso a áreas clave de alimentación debido a la presencia de hielo, reduciendo la población de ballena gris del Pacífico Norte. Además, se estima que hay aproximadamente 14,526 ejemplares en comparación con la población de 1968-1970.
El fenómeno de El Niño, que provoca el aumento de la temperatura en el agua del Pacífico Mexicano, posiblemente causará que la migración de la ballena gris se mueva más hacia el norte de Bahía Magdalena.
En la temporada invernal 2022-2023, se logró contabilizar un mayor número de ballenas en varios santuarios mexicanos, con un aumento de madres con crías y una disminución en la mortalidad. Sin embargo, se reportaron varamientos, lo cual sigue siendo una preocupación para los expertos en conservación marina.



