Diputados aprueban reformas que prohíben el consumo de tabaco en áreas naturales protegidas.

Con el objetivo de priorizar la salud pública y cuidar el medio ambiente, las comisiones unidas de Salud y de Economía, Comercio y Competitividad han aprobado reformas a la Ley General para el Control del Tabaco, que prohíben el consumo de productos de tabaco y nicotina en las Áreas Naturales Protegidas (ANP).
Esta medida se adopta en un contexto global donde aumenta la conciencia sobre los efectos negativos del tabaco, tanto en la salud humana como en los ecosistemas. Con un respaldo de 43 votos a favor y ninguno en contra en la Comisión de Salud, así como 20 votos a favor y 2 en contra en la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad, se ha acordado modificar el primer párrafo del artículo 26 de la ley y agregar la fracción X del artículo 6º, estableciendo que las ANP sean espacios 100% libres de humo de tabaco y emisiones.
Durante el debate, las comisiones enfatizaron que la aprobación de estas reformas representa un paso decisivo para disminuir la contaminación, prevenir desastres naturales y fomentar entornos saludables para todos, sobre todo en áreas que deben ser preservadas como parte del patrimonio natural del país.
Por su parte, la legisladora María Elena Pérez-Jaén Zermeño, del PAN, apoyó la reforma al considerar que “es un avance en la lucha contra el tabaquismo y en la agenda ambiental del país”. Aseguró que esta medida otorga mayor claridad jurídica al estatus de las ANP como zonas protegidas.
Desde el PT, Margarita García García habló sobre los riesgos que aún persisten a pesar de las prohibiciones, señalando que no solo el humo es problemático, sino también los químicos que contaminan el agua y la costumbre de diseminar colillas en la vía pública, lo cual amenaza los ecosistemas.
En la misma línea, Hilda Magdalena Licerio Valdés, del PVEM, destacó que las colillas son una fuente grave de contaminación, ya que contienen hasta 4 mil sustancias químicas y pueden tardar hasta diez años en degradarse. Aseguró que un cigarrillo mal apagado puede provocar incendios devastadores.
Por último, Jaime Genaro López Vela, de Morena, hizo un llamado a buscar un equilibrio entre la protección ambiental y el respeto a los derechos individuales. Reconoció que fumar es una elección personal, pero celebró la regulación como una medida necesaria para proteger a la mayoría de la población.
El dictamen será enviado a la Mesa Directiva para su trámite legislativo.
jcp



