Christian Lacroix, la icónica firma de lujo barroco adquirida por el grupo español STL.

Christian Lacroix, con 73 años, continúa diseñando vestuario operístico, pero ya no dirige su icónica firma de alta costura de los años 80 y 90, adquirida recientemente por el grupo gallego STL, liderado por los hermanos Domínguez y con un 25% del capital en manos del grupo Puig. Antes de que John Galliano sorprendiera al mundo con su desfile Artisanal SS24 para Maison Margiela, Lacroix ya había alcanzado la gloria con sus excepcionales diseños que parecían auténticas obras de arte, lujosos y barrocos.
La prensa francesa lo comparó con Christian Dior, considerándolo el mejor suceso para la moda francesa desde Yves Saint Laurent, llegando a ser llamado el nuevo «tesoro nacional».
Lacroix llegó a la moda casi por casualidad, tras estudiar Historia del Arte y adentrarse en la alta costura a través de diversas experiencias profesionales que lo llevaron al éxito con diseños exuberantes y sofisticados.
Opulencia barroca
Conocido por sus diseños opulentos y barrocos, la marca Christian Lacroix nació en 1987, marcando tendencia con sus faldas ‘pouf’, chaquetas bordadas y vestidos de gala llamativos. Celebridades como Madonna, Julianne Moore y Uma Thurman lucieron sus creaciones, caracterizadas por la emoción y el lujo desenfrenado.
Además de su línea de prêt-à-porter, Lacroix incursionó en perfumes y accesorios, expandiendo su presencia a nivel internacional con nuevas tiendas.
En 2005, LVMH vendió la marca a Falic Group, lo que marcó un cambio en la percepción de la moda y llevó al cierre de los talleres y tiendas de Lacroix. Sin embargo, su legado sigue presente y sus piezas de archivo son codiciadas por celebridades en las alfombras rojas, como el sombrero de alta costura de Rihanna en los British Fashion Awards.
Desde entonces, la marca ha continuado a través de licencias, convirtiendo las creaciones vintage de Lacroix en joyas apreciadas por las celebridades. STL, propietario también de Purificación García y CH Carolina Herrera, ve en la adquisición de Maison Christian Lacroix una oportunidad para fortalecer su presencia internacional en la alta moda y valorar el legado del creador.
Suscríbete para seguir leyendo
.



