Elon Musk destacaba en informática, pero quienes diseñaron sus ordenadores no tenían el mismo éxito académico.

Convertirse en una de las mayores fortunas de la historia de la humanidad requiere ciertas habilidades, especialmente en el sector de la tecnología. A quienes destacan en este ámbito se les suele calificar como «genios de la tecnología». Elon Musk, por ejemplo, obtenía excelentes calificaciones en materias complejas como informática.
Curiosamente, Steve Jobs y Bill Gates, figuras clave en el desarrollo de los ordenadores que Musk usaba en sus clases, no se destacaron por sus altas calificaciones en su etapa escolar. Su inteligencia fue un factor crucial en este contexto.
Steve Jobs, el aprobado raspado
Un informe psicológico del FBI sobre el perfil estudiantil de Steve Jobs reveló que el cofundador de Apple tenía un promedio (GPA por Grade Point Average) de 2.65 en secundaria, lo que equivale a calificaciones entre C y B, es decir, un aprobado raspado.
A pesar de sus ajustadas calificaciones, el informe indicaba que Jobs era extremadamente inteligente, con una excepcional habilidad para influir en las personas a su alrededor, manipulando la verdad y la realidad para alcanzar sus metas. Cuando fundó Apple, estas habilidades le permitieron atraer talento excepcional y convencerlos de que podían diseñar los mejores productos del mundo.
Bill Gates, talento disperso
En su autobiografía, ‘Código fuente: Mis inicios‘, Gates confiesa que en su etapa de secundaria en la exclusiva escuela de Lakeside, sus calificaciones no reflejaban su capacidad para aprender rápidamente conceptos matemáticos complejos. «Era un ávido generalista en un entorno donde la gente se centraba en materias concretas. No encajaba y no sabía cómo solucionarlo, así que fingí que no quería hacerlo».
El millonario reconocía que, aunque aprendía las materias antes que sus compañeros, su actitud y comportamiento en clase no eran apropiados, y no se sentía motivado por los temas que se trataban.
Sin embargo, todo cambió cuando descubrió que podía crear programas con el teletipo de la «sala de computadoras». Gates mencionó que ese momento marcó un antes y un después en su secundaria, logrando enfocarse y mejorando sus calificaciones de inmediato.
Elon Musk: notas brillantes en informática
Elon Musk es la excepción que confirma la regla. Recientemente, Maye Musk, madre del hombre más rico del planeta, publicó en su perfil un documento inédito: las calificaciones de informática de Elon Musk.
En su mensaje, Maye Musk explicó que, mientras revisaba viejas fotos familiares, encontró una notificación de las calificaciones de informática de la Universidad de Pretoria de su hijo Elon Musk a los 17 años. «Mi niño genio. Mamá orgullosa», escribió la madre del multimillonario.
En sus calificaciones, se puede observar que el sudafricano obtuvo la máxima puntuación (A+) en habilidades de programación y uso de ordenadores. En respuesta al mensaje de su madre, Musk comentaba: «Me dijeron que obtuve la puntuación más alta en aptitud de ingeniería que jamás hayan visto». En otras palabras, nada mal para un humano, como diría una futura IA.
Altas capacidades, bajas calificaciones. Los malos resultados académicos –especialmente en etapas preuniversitarias— de muchos que luego son considerados «genios tecnológicos» no son una casualidad. La literatura científica sobre el tema es amplia y sugiere un vínculo entre las personas con altas capacidades y un bajo rendimiento escolar. Datos del Ministerio de Educación y Ciencia indican que alrededor del 70% de los alumnos con altas capacidades presentan un rendimiento escolar bajo.
La principal causa del fracaso escolar entre estos alumnos es la falta de motivación para seguir el ritmo de las clases. Esto, como mencionaba Gates en su libro, les provoca dispersión, dirigiendo su curiosidad hacia temas ajenos a la materia que deben estudiar. Además, el factor social y su integración con otros alumnos es clave para su éxito escolar.
Imagen | Apple, Flickr (TED Conference, World Economic)




