Personas migrantes continúan arribando a la frontera sin perder la fe

A cuatro días de la cancelación de la aplicación CBP One, con la llegada del presidente Donald Trump, migrantes continúan llegando a la frontera en Ciudad Juárez, Chihuahua. Desorientados, acuden a las oficinas de la Comisión Estatal de Población solo para descubrir que los medios de ingreso a Estados Unidos están cerrados para ellos.
«Va a ser duro y complicado, pero hay que seguir adelante, hay que intentarlo, hay que luchar», comparte Diasneli Zúñiga, migrante cubana.
Ahora, se plantea que la única opción es quedarse en México, lo que implica realizar trámites de asilo y obtener la documentación necesaria para trabajar.
«Por ahora nos toca estar aquí en Juárez, esperar y ver qué otras opciones nos brinda Donald Trump, y en caso de no beneficiarnos, regresaremos a Ciudad de México para seguir trabajando», explica Jonathan Camacaro, venezolano.
*Jonathan Camacaro, migrante originario de Venezuela:
CRUZAR ILEGALMENTE A EU NO ES UNA OPCIÓN PARA LA MAYORÍA
Conforme pasa el tiempo, la población de migrantes en la frontera sigue aumentando, y la idea de ingresar de manera ilegal violando la seguridad hacia Estados Unidos no es una opción viable para la mayoría.
«No queremos arriesgarnos más porque sabemos que al cruzar ilegalmente, lo más probable es que nos deporten de inmediato a Tapachula o Villahermosa», agrega Jonathan Camacaro.
Algunos migrantes, como Jefry Hernández, hondureño, han estado tratando de obtener una cita durante meses sin éxito. Ahora, solo desean regresar a su país y empezar de nuevo.
«Realmente queremos volver a nuestro país… ya perdimos la esperanza de ir a Estados Unidos, ¿para qué ir allí?», señala.
CONTINÚA LA INSTALACIÓN DE ALBERGUES
Mientras tanto, se sigue trabajando en la creación de albergues para un posible escenario de deportaciones masivas en la frontera. Estos refugios, implementados por el gobierno federal mexicano, tendrán capacidad para 2,500 personas, aunque hasta el momento no se ha presentado ningún caso de deportación masiva.
Recientemente hubo una deportación de 56 personas, pero sigue siendo parte de los procesos habituales de los últimos tiempos», explica Enrique Serrano, coordinador del Consejo Estatal de Población.
Los sitios por donde pasaron miles de migrantes de manera irregular ahora se encuentran desolados y con poca vigilancia en el lado mexicano. Solo quedan las huellas por donde grupos grandes ingresaron al territorio estadounidense para entregarse a las autoridades migratorias.



