Así nos ha contagiado la adicción a la moda.

El nombre original podría haber sido Zorba en lugar de Zara. Amancio Ortega (89) comenzó a fabricarse prendas en 1963 en un pequeño taller llamado GOA, donde destacaban las batas de boatiné, reconocidas por su diseño tipo abrigo y sus precios accesibles. «Estaban bien cortadas y diseñadas (…), a finales de los 60 miles de mujeres caminaban en bata», escribieron en 2004 Xavier R. Blanco y Jesús Salgado en su libro ‘Amancio Ortega, de cero a Zara’ (La Esfera de los Libros). En esta obra también relatan la curiosa historia detrás del nombre de la estrella de Inditex, el grupo empresarial español con mayor valor en Bolsa, que asciende a aproximadamente 150.000 millones (equivalente al 9% del PIB del país), y cuenta con una plantilla de 162.000 empleados en 170 naciones.
El primer establecimiento de Zara llegó a cumplir 50 años el 9 de mayo. Se inauguró en el número 64 de la calle Juan Flórez en A Coruña. «Si no hubiera habido otro negocio registrado con ese nombre, habría sido Zorba», afirman los mencionados autores. Según la leyenda confirmada posteriormente por la empresa al ‘New York Times’, Ortega se sintió fascinado por la película ‘Zorba, el Griego’, protagonizada por Anthony Queen en 1964. Como ya se había solicitado el letrero, el encargado y las empleadas comenzaron a buscar un nombre alternativo que utilizara la mayor cantidad de letras. Así nació Zara, que en quechua significa «maíz».
Un negocio visionario
El fundador de Zara, Amancio Ortega, y su hija y actual presidenta de Inditex, desde 2022, Marta Ortega, en una imagen de 2016. / AFP / MIGUEL RIOPA
Una nueva era
A través de celebraciones del 50 aniversario, se han revivido estas historias y se ha lanzado una colección especial; el renombrado Steven Meisel ha creado un corto con las 50 supermodelos más reconocidas en honor a la tienda original, que hoy se encuentra entre las 1.758 locales de Zara en 97 países. La primera tienda no solo representa el origen de Inditex, también genera el 72% de las ganancias del grupo, con una facturación de 27.778 millones. Además, el visionario modelo de negocio que Amancio Ortega fundó, ahora dirigido por su hija, Marta Ortega (41), ha revolucionado la forma en que las personas, no solo en España sino a nivel mundial, perciben la moda. Hoy Zara no solo es una marca de ropa, sino que simboliza un estilo de vida, como se observa en sus modernas tiendas, algunas de las cuales cuentan con cafeterías llamadas Zacaffés.

Zara abrió su segunda tienda en 1975, ubicada en la calle de Torreiro, 28, A Coruña. Esta imagen es de 1980. / ZARA
La influencia de Zara se ha consolidado en varias generaciones. Al principio, era una tienda que ofrecía básicos a buen precio, pero evolucionó hacia un enfoque más de diseño, convirtiéndose en la puerta de entrada a la moda y las tendencias para muchos, en particular para los españoles con un poder adquisitivo medio. Carmen Mañana, directora de la revista ‘Glamour’, sugiere que Zara se ha vuelto la «vara de medir» en el sector. «Todo se compara con Zara: más barato, más caro, de mejor o peor calidad», afirma. Ella considera que la exigencia de los españoles en moda se debe en parte a lo que Zara les ofrece.
Según Mayka Sánchez, directora de ‘Woman Madame Figaro’, «Zara ha jugado un papel crucial en el creciente interés de las españolas, y más allá, por las nuevas tendencias». La presencia de otras influencias, como las revistas de moda, las redes sociales, y series que marcan tendencias, ha sido determinante; «Zara lanzó este año una colaboración inspirada en la serie ‘Euphoria'», añade.
El modelo de negocio disruptivo de Zara se estudia a nivel internacional, destacando su habilidad para reaccionar rápidamente con lanzamientos constantes (nuevas colecciones cada dos semanas, más de mil novedades cada mes, y distribución a tiendas en menos de 48 horas, normalmente lunes y jueves). Se eligen ubicaciones en áreas comerciales exclusivas y han sido pioneros en la venta en línea y ventas en vivo, analiza Mora.
Mora observa que su mayor acierto no radica en «imitar bien», sino en «satisfacer rápidamente” las demandas del consumidor. Según Mañana, «Zara ha revolucionado no solo la moda rápida, sino también el concepto de lujo», al acostumbrar a los consumidores a tener acceso a productos nuevos frecuentemente.
Zara ha desmantelado el esquema tradicional de temporadas en la moda. «Las marcas de lujo ahora se ven obligadas a seguir la tendencia de colecciones Crucero y cápsulas, dado que sus clientes, que también frecuentan Zara, se aburren de ver las mismas cosas por meses».
Un equipo de 300 diseñadores trabaja en la sede de Inditex en Arteijo, a 14 kilómetros de A Coruña. Desde sus inicios, han tomado en cuenta las sugerencias de las dependientas, quienes informan sobre las ventas de ciertos artículos. Esa información ha evolucionado hasta convertirse en datos en tiempo real, que les permiten, por ejemplo, responder rápidamente a cambios climáticos implementando colecciones ad-hoc, comenta Mañana.
En años recientes, Zara ha elevado su estatus, gracias a la visión estética de Marta Ortega. Ha colaborado con diseñadores y celebridades de renombre, como Stefano Pilati, Charlotte Gainsbourg, Kate Moss y Cindy Crawford, entre otros. Estos elementos han ayudado a posicionar a Zara en una nueva esfera más aspiracional.
Aspirar al ‘lujo asequible’ se ha convertido también en parte de la estrategia de Zara. «Un abrigo de 300 euros se vuelve aspiracional para muchos. Zara no solo ofrece cápsulas premium, sino también colecciones regulares que ahora son consideradas lujosas. El alza de precios se ha dado en un contexto donde los salarios medianos en España están estancados, haciendo que la marca sea accesible solo para quienes ahorran», concluye Mañana.
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