Anvisa decide mantener el uso de un tinte con potencial para afectar el ADN a pesar de la controversia

La agencia ignoró el principio utilizado para prohibir el dióxido de titanio en la Unión Europea en 2021, incluso cuando no hay suficientes datos científicos para evaluar el riesgo.
Después de tres años de reevaluar el uso de dióxido de titanio en los alimentos en Brasil, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) concluyó que el aditivo utilizado como colorante en chicles, jugos en polvo, rellenos de galletas, entre otros productos, no presenta riesgos toxicológicos, es decir, no es perjudicial para la salud. La agencia también retiró la discusión de la agenda reguladora del próximo año, según comunicó en la reunión del 27 de septiembre.
En 2021, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) determinó que el dióxido de titanio como aditivo alimentario no podía considerarse seguro, en ninguna cantidad, especialmente debido a su potencial para causar daños al ADN. Tras la publicación de la EFSA, que consideró investigaciones realizadas en los últimos 15 años y el principio de precaución, la Unión Europea decidió prohibir el uso del aditivo.
Consultadas por Joio, personas que trabajan en este campo señalan que la decisión de Anvisa ignora el principio de precaución, generalmente aplicado cuando no hay consenso científico, como en el caso del dióxido de titanio, y muestran preocupación por los riesgos, especialmente en la alimentación infantil. En 2021, la propia agencia admitió la necesidad de adoptar medidas restrictivas respecto al uso del aditivo.
Con información de O Joio e O Trigo



