Cereza y su perrito superan la adversidad en Iztapalapa.

La perrita Cereza estaba embarazada en el momento de la explosión de una pipa de gas en el Puente de la Concordia, Iztapalapa, y fue rescatada entre el humo y las llamas por voluntarios del refugio “Huellitas de Amor sin Fronteras”.
Tras la emergencia, los veterinarios realizaron una cesárea urgente que dio como resultado el nacimiento de cinco cachorros.
Sin embargo, solo logró sobrevivir uno: el pequeño Cerecito, que desde ese día se transformó en un símbolo de esperanza.
Recuperación y nuevo hogar
Después de varias semanas de atención médica, el refugio anunció que tanto Cereza como Cerecito fueron dados de alta, habiendo superado sus lesiones.
Ahora ambos están seguros, sanos y llenos de amor, en un entorno donde continuarán recibiendo cuidados de quienes los rescataron.
A pesar de que muchas familias se ofrecieron para adoptar, los responsables del refugio optaron por mantenerlos en su “manada”, asegurando que “sus almas ya son parte de nuestra comunidad”.
Apoyo y gastos veterinarios
El refugio Huellitas de Amor sin Fronteras comunicó que aún tienen deudas por los gastos veterinarios relacionados con la atención a Cereza y su cachorro.
Por esta razón, siguen abiertas las posibilidades de donación para apoyar el bienestar de ambos y continuar brindando asistencia a otros animales rescatados.
Símbolos de resiliencia
La historia de Cereza y Cerecito se ha convertido en un referente de resiliencia animal y de la solidaridad humana ante la adversidad.
Su caso subraya la importancia de fortalecer las redes de rescate y atención veterinaria en situaciones de desastre como la que ocurrió en Iztapalapa.
Con información de Nación321



