«No me molestes, estoy con mi hija»

El hermano del exfutbolista Joaquín Sánchez, Lucas Sánchez, ha sido señalado por un presunto caso de okupación en Cádiz, según ha informado el programa “En boca de todos”, emitido por Cuatro. La polémica se produce meses después de que el cuñado del exjugador del Real Betis Balompié también fuese acusado de un caso similar, generando un nuevo revuelo mediático en torno al entorno familiar del deportista.
[–>[–>[–>Los hechos se remontan a 2019, cuando los propietarios de una vivienda en Cádiz, Marta y Kiko, decidieron alquilar su piso a Lucas Sánchez. En un primer momento, todo parecía desarrollarse con normalidad. Sin embargo, los arrendadores aseguran que Lucas dejó de pagar el alquiler hace casi un año y se niega a abandonar la vivienda. Según su testimonio, el inquilino iba pidiendo prórrogas sucesivas hasta que finalmente dejó de cumplir con los pagos, acumulando una deuda que, a día de hoy, supera los 7.000 euros.
[–> [–>[–>«La situación es insostenible»
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Kiko, uno de los propietarios, ha declarado ante las cámaras que la situación le ha afectado profundamente a nivel personal y emocional: “Estoy medicado de los nervios, esto es insostenible”. Tanto él como su pareja aseguran no comprender cómo alguien que, aparentemente, lleva un estilo de vida acomodado, viajes, coche nuevo y salidas frecuentes, puede declararse en situación de vulnerabilidad.
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La controversia se agrava con las sospechas de que Lucas y su expareja estarían subarrendando habitaciones del inmueble a terceros, cobrando unos 300 euros mensuales por cada una. Marta y Kiko aseguran que la Policía ha identificado a personas en el interior de la vivienda que ellos no conocen, lo que podría constituir una irregularidad añadida al incumplimiento del contrato de arrendamiento.
[–>[–>[–>Según el testimonio de los propietarios, poco después de firmar el contrato de alquiler, Lucas comenzó una relación con una mujer, con quien tuvo una hija. Tras la separación de la pareja, él abandonó la vivienda, pero su expareja y la niña permanecieron en el piso sin pagar el alquiler. Actualmente, ellas continúan residiendo allí, alegando una supuesta vulnerabilidad económica que los dueños ponen seriamente en duda, debido a la vida de confort que muestran en redes sociales.
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El conflicto escaló cuando Marta colocó carteles denunciando públicamente la situación y mostrando los datos de la inquilina. Este acto provocó la ira de Lucas, quien reaccionó con amenazas directas, recogidas por las cámaras del programa. En ellas, el hermano de Joaquín se dirige con tono violento a los propietarios: “Mañana te vienes a las 11:00 horas, que te voy a estar esperando. Nos vamos a plazoleta y me dices maricó* en la cara”. Además, añadió frases intimidatorias aludiendo a su hija y advirtiendo que “se partirían la cara” si la molestaban.
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[–>Lucas Sánchez no quiere saber nada
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La expareja de Lucas, por su parte, se ha declarado oficialmente vulnerable, un estatus que impide su desalojo inmediato. No obstante, Marta ha denunciado que esta condición podría ser falsa, dado que la mujer exhibe en redes sociales un nivel de vida incompatible con la vulnerabilidad que alega: “Yo creo que esta señora, con un coche en la puerta, viajes a Disney y comidas en buenos restaurantes, no me parece vulnerable”, expresó visiblemente indignada.
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En un intento de obtener su versión, el equipo de reporteros localizó a Lucas Sánchez y su actual pareja, Gina. Cuando fue interpelado sobre si poseía un contrato de alquiler o si estaba okupando la vivienda, Lucas respondió con evidente malestar: “No me molestes, estoy con mi hija, no me molestes. Te estás equivocando conmigo, no me grabes delante de mi hija”, concluía.
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