Jóvenes se distancian de la democracia; alertan sobre los peligros.

En México, más de 31 millones de personas tienen entre 15 y 29 años. Este grupo representa una quinta parte de la población, pero su participación en la vida democrática es muy escasa.
A pesar de ser el grupo etario más numeroso, son también el que menos vota y menos se involucra en procesos políticos.
Según datos del Inegi y del INE, los jóvenes varones de 19 a 29 años son los que menos se presentan a votar, una tendencia que se ha mantenido desde 1994.
Este fenómeno no es casual. Eduardo Martín Piedra, activista LGBTIQ+ y funcionario del Instituto Electoral de la CDMX, destaca que hay una crisis de representación política. Afirma que “en los espacios de toma de decisiones no hay juventud, y si la hay, no se conecta con ellos. No hablan su lenguaje ni tienen su agenda”.
Las juventudes, dice, están interesadas en participar, pero no a través de métodos tradicionales.
Prefieren involucrarse mediante redes sociales, causas comunitarias y enfoques internacionales.
“La democracia no se vive solo con el voto, sino con el interés en los problemas públicos que nos afectan”, subraya.
*Norma de la Cruz, consejera electoral.
La consejera del INE Norma Irene de la Cruz reconoce esta desconexión.
A pesar de que el padrón electoral incluye alrededor de 26 millones de jóvenes, su participación sigue siendo baja.
“Esto indica que algo no estamos haciendo bien. No puede ser que una parte significativa de este grupo esté fuera de la discusión y de la participación”, advierte.
TRANSFORMACIÓN
Una parte del problema radica en que las instituciones políticas no han logrado adaptarse a las transformaciones sociales y culturales que enfrentan las juventudes.
Natali Ixchel Téllez Colín, experta en estrategias para potenciar liderazgos, lo explica con claridad: “Los partidos deben transformarse. Hoy en día, cada institución tiene que estar al tanto. Somos un mundo diverso que cambia constantemente”.
Para ella, las estructuras partidarias están desfasadas no solo respecto a las juventudes, sino a la sociedad en general.
La falta de información también juega un papel crucial. B. Rosa Cruz Pech, experta en violencia política digital, señala que muchos jóvenes no comprenden para qué sirve el voto ni qué se elige en procesos como las elecciones judiciales.
“No nos relacionamos con la política democrática porque sentimos que no nos afecta. Usamos TikTok para informarnos, expresarnos y divertirnos. Si nos quitan eso, protestamos. Pero el voto no nos importa, hasta que vemos que se violan nuestros derechos”.
“LA PARTICIPACIÓN JUVENIL ES URGENTE Y TRANSFORMADORA”
La consejera Claudia Zavala propone una reflexión profunda:
“Los adultos hemos tomado la voz, el pensamiento y los saberes de las juventudes. Queremos seguir reproduciendo los moldes en los que nos metieron”. Para ella, la participación juvenil es urgente y transformadora. “Ahora que están, hay una revolución. Están desafiando el adultocentrismo que es la base de nuestro comportamiento social. Por eso deben estar presentes”.
En el foro Tejiendo Redes por las Juventudes Diversas, organizado por el INE, se resaltó que los avances en acciones afirmativas han sido consecuencia de la presión social y el protagonismo de las juventudes.
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