El Tri se mide a EE.UU. con el reto de romper mala racha

La Selección Mexicana tiene un reto crucial este martes cuando se enfrente a su eterno rival, Estados Unidos, en un partido amistoso que se disputará en el Estadio Akron de Guadalajara, lo anterior derivado de los trabajos de remodelación en el Estadio Azteca previo a la Copa del Mundo de 2026, el equipo méxicano no ha logrado vencer a su vecino del norte desde 2019, lo que ha generado preocupación y molestia entre la afición, que espera una victoria para romper la racha de cinco años sin triunfo.
El último enfrentamiento en el que México superó a Estados Unidos fue en septiembre de 2019, en un amistoso donde el Tricolor ganó 3-0 con goles de Javier «Chicharito» Hernández, Érick Gutiérrez y Uriel Antuna. Aquella victoria fue precedida por otro triunfo clave en la final de la Copa Oro de ese mismo año, cuando México se impuso 1-0 a los estadounidenses. Desde entonces, el equipo mexicano no ha podido volver a saborear una victoria ante los de las barras y las estrellas, ni en partidos amistosos ni en torneos oficiales.

La situación ha generado preocupación entre los aficionados y dentro del propio equipo, ya que la falta de resultados positivos ha permitido que Estados Unidos mantenga el dominio en la rivalidad. Actualmente siendo considerado por muchos como el verdadero «Gigante de CONCACAF», México acumula una racha de siete partidos sin vencer a los estadounidenses, la más larga en la historia de este enfrentamiento, superando una racha previa de seis encuentros entre 2011 y 2015.
El partido de este martes es una oportunidad para el Tricolor de cambiar el rumbo y recuperar la confianza de sus seguidores. A pesar de ser un amistoso, el encuentro tiene un significado especial debido al peso histórico de la rivalidad entre ambas selecciones.
El silbatazo inicial será a las 20:30 horas, tiempo del centro de México, y los aficionados podrán seguir la transmisión a través de TV Azteca y TUDN. La expectativa es alta y México buscará volver a la senda del triunfo en casa, con el objetivo de terminar con la hegemonía estadounidense.



