David Beckham avergüenza a su esposa Victoria por su forma de vestir

David y Victoria Beckham son una de las parejas más populares de las últimas décadas. Futbolista y cantante, ambos fueron respectivos iconos de sus rubros durante años, mientras que, a día de hoy, mantienen sus ocupaciones laborales de manera diversificada: publicidades, inversiones, marcas y, cómo no, la industria de la moda.
En tal sentido, ambos siempre han sido personas muy centradas en la estética que manifiestan de cara al público, pero los años recientes han sido duros para Victoria. Y es que, de acuerdo con la revista Heat, el exfutbolista del Manchester United y el Real Madrid paso de ser una persona a la vanguardia a variar mucho sus trajes de acuerdo con las series de ficción con las que desarrolla una fijación.
“Victoria siempre se reirá de mí porque, cada vez que veo un programa de televisión, me transformo en un personaje. Así que, con Peaky Blinders, opté por el conjunto, no por ningún personaje en particular, simplemente vestí todo lo que tenía que ver con Peaky Blinders. Luego vimos Yellowstone y yo era un vaquero…, lo cual a ella le gustó, creo”, consideró David, pero nada más lejos de la realidad.
“Ella siempre ha estado muy orgullosa de la forma en que se viste David, ya que sentía que fue su influencia la que lo llevó a interesarse por la moda, especialmente cuando empezaron a salir», menciona la fuente. «Le encanta lo experimental que puede ser con su apariencia y que no tenga miedo de tomar riesgos».
Luego, continúa: «Se ríe de su obsesión con ciertas épocas y programas de televisión y de que intente emularlos con su ropa. Aunque algunos de los looks de David funcionan bien, a ella le resultan un poco embarazosos. Echa de menos los días en los que disfrutaba vistiendo un elegante traje de diseño o un par de vaqueros nuevos y una camiseta. Algunas de sus elecciones no van con su estilo y ella quiere que estén al mismo nivel cuando salen”.
En cualquier caso, parece que, con el paso del tiempo, a David le importa cada vez menos la situación, dejándose llevar por sus intereses estilísticos individuales. “Ella siempre tiene un montón de sugerencias de atuendos para una cita nocturna, pero él es muy testarudo y no le dice qué hacer o qué ponerse.
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Le gusta meterse en el personaje y vestirse apropiadamente para la ocasión, ya sea cuidando a sus gallinas en la granja o imitando a un gánster del oeste. Dice que simplemente se está divirtiendo”, finaliza el reportaje.



