‘Rebel Moon: Continuación’, reseña: falto de creatividad

Zack Snyder está decidido a dejar huella en el género de ciencia ficción. Al menos, en profundizar en su inconfundible estilo al narrar épicas sofisticadas en medio de historias brutales. Ya se esforzó por hacerlo y lo logró con relativo éxito en el extinto Snyderverse de DC. Por lo que Rebel Moon — Parte 1: La niña del fuego, la primera parte de su proyecto más personal y con toda la libertad que ofrece Netflix, levantó expectación. Particularmente, porque — en teoría — permitiría al director mostrar, sin restricción alguna, su punto de vista sobre la Space Opera.
Pero la película resultó un fallo mayúsculo, en su intento por imitar a Star Wars y también, a otras tantas cintas mayores y mejor ejecutadas. Errores que comete su segunda parte y en un escenario más problemático, al doblar la apuesta en espectacularidad visual y ambiciones. Rebel Moon — Parte 2: La guerrera que deja marcas, continúa la historia que le precedió sin esforzarse gran cosa en hacerse más profunda o al menos explicar mejor su conflicto. Por lo que la cinta es un festival de secuencias ralentizadas, clichés usados con una frecuencia tediosa y un tono épico que resulta pretencioso. Mucho más, cuando el argumento en sí, vuelve a su sencillez básica, para contar la clásica lucha entre el bien y el mal.



