Semana de la Moda de París: enfoque pragmático y presencia destacada de celebridades españolas.

En las pasarelas de otoño-invierno 2024-2025 se han destacado propuestas sobrias y funcionales. En París, marcas como Tods, Loro Piana y The Row han impuesto el lujo discreto. The Row, fundada por Mary-Kate y Ashley Olsen, sorprendió con la discreción de su desfile al pedir a los asistentes que dejaran a un lado sus móviles. Aunque sin fotos ni vídeos, su show fue uno de los más comentados.
La colección de Maria Grazia Chiuri para Christian Dior busca brindar comodidad a la mujer, inspirándose en el primer ready-to-wear de Dior de los años 60. Los colores predominantes fueron el marrón, blanco y negro. Personalidades como Rosalía, Jennifer Lawrence y Natalie Portman asistieron al evento.
Anthony Vaccarello revivió la revolución sexual de los 60 con su propuesta para Saint Laurent, destacando transparencias, turbantes, plumas y tonos negros y marrones. Kate Moss, Lila Moss y Milena Smit fueron algunas de las invitadas.
En el desfile de Rabanne, Julien Dossena jugó con volúmenes y mezclas de estampados, manteniendo las hombreras ochenteras y un estilo llamativo. Entre las invitadas estuvieron Aitana, Bad Gyal y Georgina Amorós.
Schiaparelli rebajó su excentricidad con una propuesta de inspiración en los años 80 y el power dressing, con toques surrealistas como corbatas que emulan trenzas.

Loewe de J.W. Anderson y Vetements presentaron propuestas con toques de fantasía y tendencias de dicotomía masculino/femenino. Personalidades como Úrsula Corberó y Georgina Rodríguez fueron parte de los desfiles.
Chanel cerró la semana con un fashion film protagonizado por Brad Pitt y Penélope Cruz, inspirándose en Deauville y las siluetas de los años 20. Louis Vuitton conmemoró la década de Nicolas Ghesquière en la marca con un desfile lleno de futurismo moderno.
Miuccia Prada presentó en Miu Miu una colección con veteranas como Kristin Scott Thomas y Ángela Molina, destacando abrigos, faldas midi y toques de color vibrante.
Lacoste presentó un estilo deportivo sofisticado en Roland Garros, con un final impactante de looks blancos, donde estuvo presente Adrien Brody. Por su parte, Louis Vuitton exhibió arriesgadas siluetas avant-garde, demostrando que la moda siempre mira hacia adelante.



